PIDE FISCALIA 100 AÑOS PARA CABANNE JOVEN ACUSADO DE MATAR A SUS PADRES

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Más delgado pero de buen semblante, vestido de gris y el cabello corto, arribó Jonathan Rodríguez Cabanne la mañana de ayer a la sala de audiencias del Sistema Penal Acusatorio y Oral de la Sexta Región del Supremo Tribunal de Justicia del Estado, en Altamira.

Cinco meses y veinticuatro días después de ser vinculado a proceso y trasladado al penal del municipio de Altamira, fue convocado para desarrollar la audiencia intermedia donde la fiscalía, encabezada por la agente del Ministerio Público, María del Carmen Cruz Marquina, pidió una sentencia de cien años de prisión por los delitos que se le acusan.

Cincuenta corresponden al parricidio cometido supuestamente contra su madre María Guadalupe Cabanne Lima, de 45 años de edad, según lo establecido como pena máxima en el Artículo 351 del Código de Procedimientos Penales del Estado de Tamaulipas; y otros cincuenta por homicidio calificado con agravantes, perpetrado en agravio de su padrastro, el señor Jaime César López Hernández, de 52 años, radicado en el expediente 0019/2017.

La fiscal ofreció elementos de prueba que en su mayoría fueron aceptados por el juez Sergio Arturo Arjona Moreno, quien encabezó la audiencia intermedia que demoró más de ocho horas con tres intermedios, uno de una hora para comer.

Las pruebas serán presentadas hasta la audiencia final para la que aún no se ha fijado fecha.

SE ENCUENTRA CON QUIEN LO ACUSAN

Fue de nuevo la sala de audiencias donde el joven de 26 años se encontró con los parientes que lo acusan, a quienes evitó incluso mirarlos.

Del otro lado de los barandales estaba por parte de los acusadores la fiscal Cruz Marquina, quien ha desarrollado toda la integración del expediente; la asesora jurídica de victimas, Alma Patricia Badillo; el agente del Ministerio Público Gabriel González Pérez, así como dos de los familiares de las víctimas, de quienes las autoridades impartidoras de justicia aclaran que no deben ser divulgadas sus identidades.

En la defensa fue dirigida en esta audiencia por el abogado Jorge Alberto Camacho Delgado, auxiliado por Jazbereny Cruz Soto, Jesús Abraham Martínez García y Juan Pablo Hernández Lara, y junto a ellos su defendido Jonathan, destacando la ausencia de Jorge Olvera al interior de la sala.

UNA AUDIENCIA MARATÓNICA

Para ninguna de las partes fue sencilla la audiencia intermedia desarrollada el día de ayer, ya que está demoró más de nueve horas en la presentación, debate y en su caso admisión de pruebas.

El acusado llegó a la sede judicial antes de las nueve de la mañana vistiendo la indumentaria de traslados penitenciarios, consistente en una camisola y un pantalón en tono gris, con el pelo corto y tenis blancos.

Desde las nueve de la mañana ya había gente haciendo fila, principalmente abogados y estudiantes de derecho, así como algunos conocidos de las partes involucradas en los hechos, ya que para la audiencia sólo hay espacio para 20 personas.

A las 10:35 llegó la defensa con el abogado Camacho Delgado y el licenciado Jorge Olvera Reyes; cinco minutos después lo hizo la fiscal Cruz Marquina con un séquito de auxiliares y por lo menos tres cajas de papeles y hasta una maleta.

El registro es riguroso, para después pasar un detector de metales, dejar celulares y todo equipo de grabación, ya que sólo se puede tomar nota en el interior de la sala.

A las 11 de la mañana todo estaba dispuesto, comenzando la auxiliar de la sala el protocolo “Todos de pie para recibir al juez” -dijo- y dar paso a la grabación de la exposición.

Tras el mazazo de rigor, dio inicio la audiencia con la presentación de ambas partes, preguntando el juez si se habría planteado una propuesta de salida alterna, a lo que la defensa apuntó que no existe ese interés “ya que vamos a demostrar plena inocencia de nuestro cliente”, auntó enfático Alberto Camacho.

ENTRE YERROS Y DATOS DE PRUEBA

De inicio Cruz Marquina solicitó la corrección de veintiún errores que presentaba el documento de acusación, entre los que se encontraban desde errores de dedo, de redacción, sintaxis, de artículos, hasta incluso el del año, al fechar el caso en el 2016, cuando fue en el 2017.

Ahí expuso las pruebas que aportaría la representación social, que consiste en el testimonio de ocho policias estatales, dos familiares y un conocido de las víctimas, así como un menor de edad que sólo fue identificado como CUHS y su madre, quienes aseguran aportarán datos que sustentan la participación activa de Jonathan en los hechos.

Concretamente de la declaración del menor de 17 años de edad, la defensa pugnó por no considerarlo en las pruebas que se desarrollarán el día de la audiencia final, ya que considera que la declaración inicial violó el debido proceso al obtenerse sin la presencia de los padres o tutor, pero el juez dio a lugar y aceptó la prueba de cargo.

De igual modo fue presentada la posibilidad de 16 pruebas explicadas por peritos en materia de fotografía, medicina legal, criminalística de campo, química forense, identificación de metales, identificación y búsqueda de sangre oculta, genética forense, balística, informática, mecánica de lesiones, criminología de hechos y más de 420 fotografías, las cuales todas fueron aceptadas por la defensa.

En estas pruebas se encuentran -según la fiscal- tres pistolas, una escuadra calibre .380 con cargador y seis cartuchos, un revólver .357 Magnum y una pistola .25 automática, que precisan fueron aseguradas en la habitación del señalado como responsable de estos hechos.

Donde se generó la controversia fue en las evidencias materiales, que constan de tres DVD de cámaras de vigilancia de C4, una particular y un negocio donde supuestamente se observa el momento en que Rodríguez Cabanne abandona la camioneta CRV con los cadáveres de su madre y padrastro.

En esta fase de la audiencia, Cruz Marquina solicitó una reparación de daños que arrancaría de tres mil unidades de valor diario -antes salario mínimo-, de comprobarse la participación de Jonathan debería de pagarse a tres de las víctimas, pero en una estimación en la que se incluirían otros aspectos, por lo que ascendería a varios miles de pesos.

DEFENSA ASEGURA ECHARÁ ABAJO LO EXPUESTO POR LA FISCALÍA

En tanto Jorge Alberto Camacho Delgado aseguró en la ponencia que cuenta con pruebas que echará abajo los argumentos de la representación social al contar con videograbaciones en las que se sitúa en otro sitio a las víctimas en el horario en que la fiscalía asegura fueron ultimados.

“Tenemos órganos de prueba que ellos no estaban físicamente en el domicilio el día y la hora -20 de enero alrededor de las 18:50 horas-, vamos a demostrar que estaban en un centro comercial, en una sala de cine en Tampico”, precisó en la audiencia el defensor.

De igual modo propuso la declaración del gerente del cine, donde se supone estuvieron los hoy occisos, de una de sus parientes y de personal de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Tamaulipas, a fin de poder sustentar sus afirmaciones.

“No es posible situarlos en el domicilio y vamos a incorporar los medios de prueba”, refirió el litigante, quien sostuvo que “se han registrado violaciones de los derechos fundamentales y al debido proceso”.

En esta audiencia intermedia solamente se ofrecieron, debatieron y depuraron las pruebas que se presentarán en la audiencia definitiva, la cual puede desarrollarse dentro de varios meses, ya que se encuentra interpuesto un recurso de amparo en el Juzgado Noveno de Distrito que no se ha resuelto.

En tanto el caso Cabanne sigue dando de qué hablar debido al desarrollo del proceso y a la gran conmoción que generó en la sociedad.

Jonathan fue de nuevo sacado de la llamada ciudad judicial para ser conducido por la policía procesal de nuevo al Penal de Altamira, donde está por cumplir medio año tras las rejas.

Por: Antonio Sosa