Qué es la anarquía relacional y por qué cambia completamente la mirada sobre las relaciones amorosas

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– Imagino que se enfrentan a prejuicios…

Francesca: Siempre existieron prejuicios con respecto a lo que salga de lo mal llamado “normal”, que yo prefiero llamar “habitual”. Ese juzgamiento siempre va ligado a no interiorizarse, a no probar, a no conocer. Es así como las personas se prohíben  de realizar diversas prácticas que solo quedan en la fantasía.

Muchos lo hacen pero no lo comunican y, por otro lado, hay integrantes de una pareja que por fuera dan rienda suelta a fantasías que no se animan a hablar con su pareja.

Lo importante aquí es la comunicación, poder hablar por lo menos con la persona que tenemos al lado, de nuestros deseos, gustos y comenzar a investigar. Buscar lugares serios para interiorizarnos y comenzar juntos a explorar.

Según Ciro, las relaciones de tipo BDSM se llevan la peor parte en los prejuicios. ¿Cómo?

Ciro: Durante mucho tiempo, por la falta de estudio conocimiento, las distintas prácticas BDSM se consideraron desviaciones sexuales o parafilias, y gran parte de la sociedad adoptó estos conceptos condenando a los practicantes al ostracismo. Hoy en día hemos avanzado mucho en ese sentido y podemos decir que dichas prácticas salieron del closet para estremecer al mundo con libros como 50 Sombras de Grey y La sociedad Juliette, que mostraron que las fantasías representadas en dichos libros estaban, en realidad, al alcance de todos. Esto sumado a que a partir del 2013 prácticas de sadismo, masoquismo y fetichismo dejaron de considerarse desórdenes mentales según el DSM-5 (Manual de Diagnóstico y Estadística de Trastornos Mentales) si se realizan en relaciones consensuadas y sin provocar sufrimiento emocional en las personas que las practican.

No pretendemos que todo el mundo lo practique -porque es una cuestión de gustos-, pero no condenamos a quienes no lo hacen