Le confesó su infidelidad para posteriormente quitarse la vida…

Comparte esta noticia:
  • 21
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
    21
    Shares

Un obrero residente del fraccionamiento Los Olivos, decidió escapar por la puerta falsa la noche del pasado sábado después de haber sostenido una discusión con su esposa, con quien recientemente había superado una separación temporal y las diferencias personales salieron a relucir con el calor de las copas del ahora occiso, quien le confesó una infidelidad.

El lamentable deceso ocurrió cerca de la medianoche del pasado sábado, cuando el obrero José Luis “N” decidió terminar con su existencia al ahorcarse con un mecate en el interior de una recámara bodega, que se localiza en un edificio de departamentos, siendo descubierto por su esposa María “N”, quien no daba crédito a lo ocurrido.

En base a la declaración que rindió la ahora viuda a los agentes investigadores de la Procuraduría General de Justicia de Tamaulipas (PGJE), todo inició la tarde del sábado cuando el obrero arribó a su domicilio con un “six” de cerveza en lata para celebrar que recientemente habían regresado a su vida matrimonial después de haber estado separado por un espacio de cinco meses de su familia.

José Luis “N”, bajo los influjos del alcohol, decidió confesarle a su esposa que durante ese lapso de tiempo le fue infiel con una residente del sector y actualmente estaba embarazada, por lo que le pedía perdón y que le criara a su hijo, pues pensaba quitárselo a su segunda mujer para darle una buena vida.

Esa confesión provocó que la esposa discutiera nuevamente y envuelta en llanto se refugió en la recámara de su hijo durante un espacio de media hora, decidiendo regresar nuevamente a seguir la discusión con el marido y no lo encontró en la mini sala de la casa, decidiendo prepararse un café, pues pensó que José Luis estaba en el baño.

Al paso de los minutos acudió a buscarlo y no lo encontró, por lo que se fijó en la recámara que utilizan como bodega y en el clóset encontró a su marido colgado con un mecate de nylon, que ató a un tubo.

A pesar de los gritos desesperados de la afligida mujer al pedir auxilio a los vecinos, todo fue en vano, pues su marido momentos antes había expirado; hasta el lugar de los hechos arribó personal de Protección Civil, Policía Estatal, Gendarmería y de la Procuraduría General de Justicia a tomar conocimiento de los lamentables hechos.

 

 

 

Miguel Díaz