HARTAZGO SOCIAL, DEJA SOLO AL PAN, CON SU VOTO DURO

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En Tamaulipas,  la gente asocia al  PAN con el PRI. La mirada ciudadana, ya no establece diferencia entre ellos. Hoy, la línea que  en el 2016, marcaba la divergencia, se ha diluido. Ese  y otros factores,  podrían  definir el derrumbe de la mayoría azul en el Congreso.

   Un enfoque adicional: buena parte de la operación electoral, descansará en los alcaldes panistas. Ellos  serán los guardianes  del voto duro. Si estos ediles  fallaron, o hicieron mal gobierno,  adiós al legislativo. 

En lo general  se percibe que, las próximas elecciones  locales  en Tamaulipas, serán muy diferentes a las de 2016, tanto en la forma, como en  el fondo.

   De entrada  el diseño  de las reglas del juego, establecidas  desde el centro de la república, por quienes integran el grupo del power obradorista, están metiendo candados legales, contra todo intento de fraude.

    Pero, también, en lo concerniente al escenario ciudadano, el  PAN-gobierno  ya no contará  con el apoyo de las redes sociales, mismas que le han dado la espalda al cabecismo.

  En el 2016, el PAN fue el gran beneficiario político, del descontento popular contra un priismo erosionado por luchas internas, magnicidios y  escándalos contra ex gobernadores. La gente votó por primera vez  en masa, sin necesidad de tanto esfuerzo o de excesivas inversiones. Simplemente había una deuda colectiva,  que alcanzaba niveles históricos, y los electores  se la cobraron.

  Se creía que la llegada de la nueva generación de gobernadores  panistas, saldaría de una manera notable, los apremios ciudadanos del cambio. Pero no fue así. Las cosas siguieron como estaban o todavía peores. Ese fue el motivo, por el que, la campaña presidencial de AMLO  prendió  como nunca antes en el norte del país, acabando así con el mito de que, en esta región, la izquierda carecía  de  simpatizantes.

 Lo cierto es que, a escasos meses del tsunami  2018,  la aprobación de  AMLO, en su versión de titular  del Ejecutivo, lejos de disminuir, ha crecido notablemente. Actualmente trae casi un noventa por ciento de calificación. Un porcentaje que ningún otro Jefe de Estado,  había alcanzado, en esta época.

 Envuelta en esa vorágine del culto social al Presidente,  la agenda electoral  del país ya está instalada en el 2019. ¿Y que es lo que vemos, a cuatro meses del dos de junio? Seis estados panistas, parecen  remojar sus barbas, ante la derrota presidencial del PRI. En Puebla, por ejemplo, ya se habla de que  MORENA ,  saca mucha ventaja en las encuestas. 

¿Cuál es la situación en Tamaulipas?

 Hoy,  en la antesala  de la lucha por el Congreso local, quienes nos dedicamos al análisis político, nos formulamos una pregunta clave, para predecir  de una manera más clara,  los  próximos resultados de la lucha por el poder:

 ¿Le alcanzará  al PAN  su voto duro y su estructura, respaldada  con despensas, con alianzas políticas y promesas de billetes, para  defender  su trono legislativo?

   Preguntamos que si le alcanzará  su voto duro al  panismo- cabecismo, porque el sufragio espontaneo, ese que en el 2016, les permitió  el honroso primer lugar  de ser los más  contundentes  en su triunfo  electoral, hoy ese voto, simple y sencillamente, se ha evaporado.

 En  la elección 2018,  de esos más  de 700 mil votos que ellos traían,  más  de 300 mil se perdieron en las urnas. De acuerdo a lo que ahora se percibe, ese castigo electoral podría  ser todavía más  severo, siempre  y cuando la gente salga a votar.

  Esta  es la razón, por la cual, los estrategas  del panismo tamaulipeco, le están apostando a que  nuestro estado registre  un elevado abstencionismo. Si la gente no acude a las urnas, entonces  el PAN podría salir adelante, con tan solo  los votos de su estructura y el llamado voto cautivo o voto duro.

Pero, en cambio, si la gente sale a votar en masa, como ocurrió en la justa presidencial del 2018, lo más seguro es que el PAN  salga derrotado. Y de que su verdugo sea  el obradorismo.

  Por lo pronto, en las redes sociales, ya no quieren al PAN. Lo asocian con el PRI y con la corrupción. Lo están dejando solo, con su voto duro.

¿Les alcanzará? 

 El nuevo meme, motivo de escarnio ciudadano, es  el video del alcalde Xico, sentado sobre un bache. Nunca antes un ayuntamiento tamaulipeco, había alcanzado tan elevados niveles de burla y de rechazo.

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