OpiniónPolítica

La magistradas carnales 

El señor Francisco N., aún titular del poder ejecutivo del gobierno de Tamaulipas, le ha propuesto a los integrantes de su poder legislativo (aún suyo, de el), que habilite a tres de sus incondicionales, como Magistrados en el poder judicial de Tamaulipas, que también aún es suyo.

Omeheira Lopez Reyna, Gloria Garza y un tercero, son los personajes que Francisco N, pretende incrustar en las posiciones de mando del poder judicial, sin tener la menor experiencia en ese tema.

Omeheira López, vinculada a Francisco N. desde hace veinte años, por cuestiones afectivas, laborales y políticas, no tiene experiencia alguna en el poder judicial. Regidora del Ayuntamiento de Reynosa, diputada federal, directora en la Secretaría de Gobernación y directora del DIF Tamaulipas es la trayectoria político laboral que ha tenido la futura Magistrada carnal de Tamaulipas. Jamás ha litigado o trabajado en un juzgado, ni siquiera en el empleo más modesto vinculado a la institución de la que muy pronto será una de sus cabezas.

Lo más cercano a tener experiencia para el cargo que le están gestionando a Gloria Elena Garza Jiménez, es el semestre que laboró como auxiliar jurídico en el Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa en el 2004. La abogada egresada de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, campus Ciudad Victoria, trabajó en la Comisión Nacional del Agua y en la Delegación estatal de SEDESOL. Sus mejores oportunidades surgen de su coincidencia con César Augusto Verastegui, en el Comité Directivo Estatal del PAN, en donde fue la jefa del área jurídica. El Truco se la lleva a la Secretaria General de Gobierno y la hace subsecretaria de legalidad y servicios gubernamentales. La funcionaria, asimilada por adopción al clan de los trucos, también será Magistrada.

Las propuestas de Francisco N para cubrir las vacantes en el Poder Judicial, más parecen los esfuerzos de proteger política y económicamente a las “aspirantes”, que el interés por poner en buenas manos a la institución encargada de impartir justicia en el Estado.

Francisco N y Truco Verastegui, que en cualquier momento puede ser nombrado el Truco N, porque también forma parte de las indagaciones sobre diversos ilícitos, realizan este movimiento para dejar protegidas a sus ídem, con una buena chamba, cierta inmunidad política e ingresos mensuales promedio que superan los 120 mil pesos.

Ventaja adicional para el uno y el dos, es que tendrán información de primera mano de las denuncias que pudieran presentarse en su contra, en cuanto abandonen los cargos que en mala hora les confiaron los tamaulipecos.

La urgencia de encumbrar a las Magistradas carnales, se entiende porque existe la posibilidad de que el proceso de desafuero de Francisco N, se resuelva en este mismo mes de abril.

Por Oscar Díaz Salazar

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba